La propuesta de Amak va dirigida a aquellas personas que deseen aventurarse en la selva amazónica y alejarse del estrés de la ciudad. Los pasajeros pueden disfrutar del ruido de las aves al despertar y sentir el aire puro, ir a ver en canoa al sol saliente que se ve reflejado en el río Amazonas, bañarse en sus aguas, visitar y entender la cultura de tribus indígenas, caminar por las noches bajo la luz de la luna y estrellas. También pueden conocer e interactuar con especies animales en los centros de rescate de la zona.
La naturaleza y el paisaje de Madre de Dios son en sí todo un centro de entretenimiento que brinda aventuras en todo momento, desde nadar en el río, pescar pirañas, avistar delfines o adentrarse en la selva para conocer todos los ecosistemas o interactuar con los animales.